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Sian Ka'an: Donde Nace el Cielo y su Génesis Prehispánica

Sian Ka'an: Donde Nace el Cielo y su Génesis Prehispánica

Enrique Terrones, arqueólogo e investigador del INAH

investigador del Centro INAH Quintana Roo

Los antecedentes más tempranos, con información histórica sobre la región que ocupa hoy la Reserva de la Biosfera Sian Ka'an y referencias a la exploración de las considerables bahías de la Ascensión y del Espíritu Santo, están fundamentados en el testimonio de la expedición de Juan de Grijalva en 1518. Luego, en 1839, bajo el mando del capitán Richard Owen, miembros de la expedición náutica inglesa reportaron una aldea de pescadores en Vigía de la Ascensión, sin aportar mayores datos sobre la existencia de restos arqueológicos entre las dos bahías. 

En la relación de fray Alonso Ponce en Yucatán, son mencionados el puerto y la bahía de la Ascensión como lugares donde se embarcaban y desembarcaban los señores de Chichén Itzá en sus expediciones comerciales hacia Honduras para obtener cacao, plumas y otros bienes. Igualmente, se menciona la existencia de algunos edificios de piedra que eran restos de templos que los itzaes habían erigido a sus dioses, donde les brindaban ofrendas y sacrificios. 

Acontecimientos, originados por la conquista de las armas españolas y las enfermedades desconocidas por los mayas, provocan el retiro de los pobladores originales de estos litorales, litorales que posteriormente se consideraron buen refugio para piratas y corsarios ingleses, franceses y holandeses durante los siglos XVI, XVII y XVIII. 

El advenimiento del siglo XX, en nuestra área de la costa oriental yucateca, y la situación de proximidad de los importantes asentamientos prehispánicos de Tulum y Muyil consiguen atraer la atención de varios investigadores que, a nuestro juicio, han aportado un cúmulo de información del patrón de asentamiento prehispánico dentro de la reserva.

Es conveniente mencionarlos: Samuel K. Lothrop, Tomas Gann, Herbert J. Spinden, Gregory Mason, Alberto Escalona Ramos, Miguel Ángel Fernández, Anthony P. Andrews, Alfredo Barrera Rubio, Antonio Benavides Castillo, Florencia Muller, Michel Peissel, William T. Sanders, Ricardo Velázquez Valadez, Ernesto Vargas Pacheco, María Eugenia Romero Rivera, Walter, R. T. Witschey, Elia del Carmen Trejo Alvarado, Luis Joaquín Leira Guillermo, Enrique Terrones González, Miguel Covarrubias Reyna y Antonio Reyes Solís.

La superficie del centro nuclear de Muyil se establece en aproximadamente 12 hectáreas a partir de la Carretera Federal 307 con rumbo hacia el oriente. Las exploraciones arqueológicas nos han proporcionado varios periodos cronológicos cuyo origen se establece a partir del periodo Preclásico Tardío (300 a. C-250 d. C) y concluye al finalizar el periodo Posclásico Tardío (1200-1550 d. C). 

Como resultado del reconocimiento de superficie, se tienen registradas diversas edificaciones arquitectónicas que comprenden la arquitectura monumental con basamentos piramidales que sostienen templos, como el denominado “El Castillo”, con 17 metros de altura, y la Estructura 8. De igual manera y distribuido en torno a las edificaciones cívico ceremoniales, el asentamiento se distribuye en un arreglo de basamentos habitacionales para la élite y plataformas de baja altura para el pueblo en general. Las unidades habitacionales de la población dedicada a la agricultura se ven delimitadas por albarradas o muros que encierran sus viviendas y sus milpas. 

Un significativo elemento constructivo lo constituye un sacbé o camino blanco de cuatro metros de ancho, que se extiende medio kilómetro de este a oeste, enlazando el gran conjunto religioso o Grupo Plaza de la Entrada, uniendo el Grupo del Castillo y finalizando en una plataforma que soporta un templo, cercano a la laguna Muyil. La comunicación hacia el mar Caribe se solucionó por medio de canales prehispánicos uniendo las lagunas Muyil y Chunyaxché, y conectando con un templo santuario conocido como Vigía del Lago o Xlapak.

La distribución de los vestigios constructivos prehispánicos en el litoral, detectados en el interior de los límites de la reserva de la biosfera, se nos presentan con reducidas edificaciones, como adoratorios y templos. Algunos de ellos están alterados y otros derribados por la intervención humana. A partir de la laguna Capechen hasta Punta Allen, se han cuantificado 15 sitios arqueológicos, algunos de ellos ya desaparecidos. Entre estos destacan por sus dimensiones los localizados en San Miguel y Chamax. 

En la ribera que separa las bahías de la Ascensión y el Espíritu Santo, se localizaba el templo de Punta Pájaros o Nohku (actualmente destruido) y el importante asentamiento prehispánico de Chac Mool. También es conveniente señalar la ubicación del templo Tupac, aislado y edificado dentro de un entorno lagunar. 

En el sector sur, correspondiente a la franja costera que delimita Punta Herrero y Punta Xocoxh, se localizaron cinco asentamientos bastante alterados por efectos naturales y humanos. Consideramos el sitio de Punta Xocoxh como el de mayor importancia, pues presenta varios montículos habitacionales y la presencia de albarradas de delimitación territorial.

Los alcances en la intercomunicación entre las rutas terrestres, lagunares y fluviales fueron eficaces para el quehacer del productivo comercio de largas distancias, en el que los mayas enlazaron en sus derroteros las poblaciones del Golfo de México con las del golfo de Honduras. 

De alguna manera, los mayas modificaron la topografía existente mediante la construcción de canales y comunicando la laguna Muyil con las de Chunyaxché y Boca Paila. Al considerar este ejemplo, es pertinente mencionar el canal artificial de 24 kilómetros de longitud que se interna hacia el actual poblado de Chancah. 

Las rutas de navegación fueron posibles a través de una cadena de lagunas y canales con la bahía de la Ascensión y, en consecuencia, era realizable navegar desde Capechen y Muyil hasta la bahía del Espíritu Santo. Estas vías navegables ofrecían un trayecto muy ventajoso para los sitios que se encontraban en sus márgenes y para poder navegar con mayor seguridad que por el mar.

Los españoles que arribaron a la península de Yucatán contemplaron muchas torres y fogatas nocturnas a lo largo de las costas que, ciertamente, sirvieron de marcadores o señalamientos para la navegación. Al respecto, el capellán mayor de la armada de Juan de Grijalva refiere “…y corriendo por esta costa vimos muchas humaredas, una tras otra, colocadas a manera de señales, y más adelante se aparecía un pueblo…”.

Los navegantes mayas se auxiliaron en sus travesías con marcadores geográficos en las variaciones topográficas costeras. Se contemplaron las caletas (tanto rocosas como arenosas), ensenadas, bahías y acantilados. Las estructuras permanentes del litoral, como templos y adoratorios, también fueron señalamientos de ayuda a la navegación, cuyas situaciones espaciales en la costa facilitaban determinar la situación geográfica de los navegantes mercantiles. Por las evidencias arqueológicas y las fuentes históricas, conocemos las diversas mercancías que se comercializaban con otras poblaciones distantes, con las que se intercambiaban, de igual manera, ideas y conocimientos. 

Considerando la importante locación de Muyil entre lagunas y su cercanía a la costa del mar Caribe, lo podemos considerar como un asentamiento de jerarquía de puerto de comercio dentro del periodo Clásico (250-900 d. C). Este asentamiento presenta características arquitectónicas del estilo Petén guatemalteco, con fuertes relaciones con Cobá y, posteriormente, durante el periodo Posclásico Temprano (900-1200 d. C), se manifiesta una relación con Chichén Itzá y, por último, Muyil se incorpora como una población más de la provincia de Uaymil, cuyo estilo arquitectónico pertenece a la costa oriental durante el periodo Posclásico Tardío (1200-1550 d. C). 

Muyil no pierde su condición de puerto comercial a partir del periodo Clásico. Esta región fue continuamente habitada y su repentino crecimiento puede entenderse por la constante migración de habitantes motivados por los recursos marinos y el atractivo del comercio costero, comercio cuyo desarrollo fue desorganizado y arruinado por los conquistadores y posteriormente por los colonizadores españoles.

Sian Ka'an (donde Nace el Cielo) y Su Génesis Prehispánica
Sian Ka'an (donde Nace el Cielo) y Su Génesis Prehispánica
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