He Seguido los Impulsos de mi Corazón

Ramón Iván Suárez Caamal, docente y escritor en lengua maya
Me llamo Ramón, que en maya significa Ox, y nací en Calkiní, Campeche, el 14 de abril de 1950. Estudié para ser profesor en la Escuela Normal Rural Justo Sierra Méndez, de Hecelchakán, y para ser profesor de Lengua y Literatura Españolas en la Escuela Normal Superior de México.
Mis primeros años de labor docente los hice en Colotán, Jalisco, y en 1973 comencé a trabajar como maestro de educación primaria en Quintana Roo y luego como profesor de Lengua y Literatura Españolas, específicamente en Bacalar, en la Escuela Secundaria Vicente Guerrero, donde di clases durante cuarenta años hasta jubilarme.
También trabajé en el Colegio de Bachilleres Plantel Bacalar y di cursos de verano en la Escuela Normal Superior de Yucatán, impartiendo la asignatura de Español, y ofrecí un curso de escritura creativa en la Universidad de Quintana Roo, en Chetumal.
En Bacalar, fundé una familia y hoy tengo el privilegio de ser abuelo, y dirigí el taller “Escribir poesía para niños” y, en contacto justamente con niños y adolescentes, creé talleres de cuento y poesía, como el “Sian Ka'an”, donde publicamos diferentes revistas e infinidad de cuadernos de poemas, así como de libros antológicos de esos alumnos de secundaria; y fui director de la Casa Internacional del Escritor de Bacalar y fundador de la revista literaria A duras páginas.
En 1968, obtuve el primer lugar en el Primer Concurso Estudiantil de Composición en Prosa convocado por la Universidad del Sudeste del Estado de Campeche y el segundo lugar en el Quinto Concurso Nacional de Poesía convocado por la Asociación Nacional de Prensa Estudiantil. En 1978, fue recomendado para su publicación mi libro Zoo y otras ficciones mínimas, en un concurso a nivel latinoamericano promovido por la revista La palabra y el hombre, de la Universidad Veracruzana.
En 1982, obtuve el primer lugar del Primer Concurso de Literatura Infantil convocado por la Subsecretaría de Educación Elemental en México. En 1986, gané el primer lugar en la categoría Maestros en Poesía para Niños del Segundo Concurso Nacional Literario del Magisterio. En 1987, alcancé el primer lugar en el Tercer Concurso Nacional Magisterial de Literatura (en poesía para niños) y en 1987 me concedieron el Premio Estatal de Periodismo de Quintana Roo.
Junto con el escritor Agustín Labrada Aguilera y otros colaboradores, como el maestro Jorge González Durán, participé en la logística y la proyección del Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén, que convocó, desde Quintana Roo entre 1997 y 2012, a los poetas oriundos del Caribe hispano.
He obtenido más de treinta premios en concursos nacionales de poesía, entre ellos, el Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines (de Chiapas) 1991 con Pulir el jade, y el Olga Arias, ese mismo año, de Durango; el primer lugar en los XII Juegos Florales de San Juan del Río, Querétaro (1992), con Luz del deseo obscuro, y el primer lugar en los XXII Juegos Florales Nacionales de Celaya, Guanajuato (1992), con Cada vez más silencio…
En 1993, el Honorable Ayuntamiento de Calkiní instituyó el Premio Nacional de Poesía Ramón Iván Suárez Caamal. En el año 2000, obtuve el Premio Nacional Miscaltia para promotores de cultura infantil, y el Honorable Ayuntamiento de Othón P. Blanco me otorgó la Presea Gonzalo Guerrero, mientras que el Gobierno del Estado de Campeche me confirió la Medalla Justo Sierra Méndez en 2004.
En 2010, gané el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños convocado por la Fundación para las Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica; en 2011, el Premio Internacional de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela, en España; y en 2013, el Premio Nacional de Libro Ilustrado para Niños, convocado por el Instituto Literario de Veracruz, con el libro Cuna la medialuna.
En 2014, obtuve el galardón del Certamen Internacional de Poesía para Niños Luna de Aire, convocado por la Universidad de La Mancha, en España, y antes hice, además, la selección de textos publicados en Lecturas de Quintana Roo, en la colección del INEA, y publiqué un libro para talleres literarios titulado Poesía en acción y otro de ejercicios para talleres infantiles de poesía que se nombra Resortera para las palabras.
Ligado a la dinámica quintanarroense, escribí las letras del “Himno a Quintana Roo”, el “Himno a Bacalar”, el “Himno a Cozumel” y el “Himno al Municipio de Isla Mujeres”.
Parte de mi obra ha sido publicada en la revista de la Universidad Veracruzana La palabra y el hombre y en antologías como Asamblea de poetas jóvenes de México, Costal de versos y cuentos, Diaria Avis, Quintana Roo: una literatura sin pasado, Tiempo vegetal, Inventa la memoria, Linterna mágica, Premio de poesía Jaime Sabines: veinte años, Nuestros autores para salas de lectura…
Soy autor también de las antologías Recuento de voces, Lecturas de Quintana Roo, Desde los siete azules, Aquí y Ahora: antología de haikús, La estación de las espigas: antología internacional de haikús, Desde la voz del miedo, Dientes de relámpago… Coordiné, además, la colección Cuadernos de la Casa del Escritor y la revisa Sonarte, y soy coautor de los libros de textos Historia y geografía de Quintana Roo, Dinámica social de Quintana Roo, y Juguemos con el Español.
Soy un hombre peninsular, de raíces mayas, con vocación pedagógica. Creo que es un deber de cada ser humano compartir lo que sabe con sus semejantes, principalmente con las nuevas generaciones, porque al enseñar también se aprende y se anudan las tradiciones.
Mi producción literaria, especialmente en el género de poesía, se conforma por más de 70 títulos. Son algunos de ellos: Pavesas, Memorial de sueños, Bajo el signo del árbol, En el insomnio escribo, Vivir cerca del mundo, Cuando te llamo selva, Pulir el jade, Criatura inanimada, Aprendizajes en la luz, Casa Distante, Pejeluna, Destellos del bambú, Por la senda… ecos antiguos, Casa distante…
He seguido los impulsos de mi corazón y agradezco que tantos colegas hayan juntado sus textos para homenajearme en esa antología nombrada Selva, mar, historia y juventud, ¡eso es Quintana Roo!








