Tejemos el Pasado con un Hilo de Sueños

Amanda Tah, maestra bordadora maya
De niña, observaba cómo mi familia se reunía a bordar cada tarde y, con el tiempo, fui comprendiendo que el bordado era más que un arte, era una forma de comunicación y una manera de expresar nuestra cosmovisión y de mantener nuestra identidad maya.
Gracias a que me enseñaron el arte del bordado, me nació el interés por conocer diferentes técnicas que existen, conocer las historias acerca de los diseños geométricos y aprender más sobre mi comunidad.
A la edad de diez años, comencé a realizar mis primeros bordados y, con el tiempo, fui perfeccionando las técnicas tradicionales heredadas, incorporando diseños inspirados en animales, flores y símbolos que nuestros antepasados nos heredaron.
Participé en concursos, ferias y talleres estatales y nacionales, obteniendo primeros lugares que me impulsaron a seguir. Representé a México en eventos internacionales como The Saudi International Handcrafts Week (en Arabia Saudita) y Fitur (en España).
En 2017, concluí la carrera de Enfermería General en el Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas, en Valladolid, pero el destino y mi vocación me regresaron al bordado. Retomé mi camino como artesana y fundé, junto con otras compañeras, el Taller de Artesanías Lool Pich y logramos registrar nuestra marca para proteger nuestras creaciones.
En julio de 2021, tuve la oportunidad de participar en el pabellón cultural México-Colombia: evento dedicado a fortalecer los lazos entre ambos países. Fue una oportunidad única para dar a conocer la cultura maya a nivel internacional, mostrar nuestras técnicas de bordado y abrir nuevos espacios donde se valore nuestro arte.
He recibido el Premio Estatal de la Juventud dos veces. También obtuve el primer lugar en 2020 en el XXIII Concurso Estatal Deja que te Cuenten mis Manos, en la categoría textil bordado tradicional (hilo contado), donde presenté un terno tipo vestido llamado ti’its ka’an (cuatro puntos cardinales), y el primer lugar en 2023 en el Salón Maestras y Maestros de Arte Popular. En 2022, fui reconocida como “Mujer Quintanarroense Destacada”.
Considero que mis principales aportes son la difusión, la protección y la enseñanza de las diferentes técnicas del bordado que se han estado transmitiendo durante generaciones en mi comunidad.
Impulsamos, junto con el Taller Chuuy K’ab, la iniciativa de declaratoria de patrimonio cultural intangible para los bordados de X-Pichil y otras comunidades mayas. Fue el primer paso para proteger nuestras creaciones, símbolos y saberes ante el riesgo de ser apropiados u olvidados. Finalmente, se aprobó esta iniciativa, logrando así que el bordado maya del estado de Quintana Roo recibiera oficialmente la declaratoria.
He procurado compartir con los niños y los jóvenes las técnicas ancestrales del bordado y el significado de cada diseño, con el objetivo de preservar y mantener vivo este patrimonio.
Nuestra visión es ser una comunidad reconocida por conservar las tradiciones textiles mayas, manteniendo viva la esencia de nuestro arte y el valor de nuestras raíces. Aspiramos a que el bordado siga siendo un símbolo de identidad, orgullo y conexión con nuestra historia.
Nos enfocamos en proteger y promover las tradiciones textiles, ofreciendo talleres de bordado que conectan a las personas con este arte y nuestras raíces. Este trabajo va más allá de la creación de piezas. Buscamos compartir este legado a nivel nacional y con el mundo.
A través de nuestro trabajo, buscamos generar un impacto positivo en la sociedad, demostrando que el arte tradicional puede ser también una fuente de desarrollo, unión y fuerza. Los resultados que hemos alcanzado reflejan nuestro compromiso: más mujeres fortalecidas, más espacios de aprendizaje, más reconocimiento al arte textil.
Trabajo de manera comprometida para generar un impacto positivo en la vida comunitaria, fortaleciendo el trabajo social y el sentido de pertenencia. Nuestro quehacer se basa en la colaboración, el respeto y la transmisión de saberes: esencia del trabajo gremial.
Las artesanas con mayor trayectoria comparten saberes con las más jóvenes, fortaleciendo la continuidad de nuestras tradiciones y fomentando respeto y cooperación. Estas dinámicas crean un entorno más familiar, donde se celebran logros que refuerzan los lazos humanos.
La cooperativa se consolida y trabajamos para alcanzar objetivos comunes. A través del arte textil, hemos redefinido el desarrollo social de la comunidad. La toma de decisiones compartida y la rotación de responsabilidades fortalecen el liderazgo y la participación activa de todas las integrantes. Impulsamos la autonomía económica y la voz colectiva.
Con Vogue México, en la gala del Día de Muertos 2025, mostramos al mundo el talento artesanal y la creatividad que distingue al arte textil, e impulsamos el turismo cultural sostenible, abriendo caminos para que más personas conozcan este arte que tanto amamos.
Cada paso que damos deja una huella que trasciende en el tiempo. Lo que hemos logrado se convierte en historia de nuestro amor por las tradiciones que nos dan identidad.












